-Los cerca de 350 extranjeros llevan 13 días de camino y denuncian poca ayuda, falta de alimentos y apoyo limitado
La caravana migrante “Fe y Esperanza con Dios” retomó este martes su recorrido por la costa de Chiapas, desde Pijijiapan rumbo a Tonalá, con la intención de continuar hacia el norte del país y llegar a los Estados Unidos.
El grupo, integrado por unos 350 extranjeros, suma 13 días de camino desde que ingresó a México procedente de San Pedro Sula, Honduras. Durante ese tiempo ha recorrido más de 150 kilómetros y, según sus integrantes, la ayuda humanitaria ha sido escasa.
José Celaya, migrante hondureño que viaja con su esposa, su cuñada y cuatro hijos, relató que hay familias que pasan días sin comer y que en ocasiones comparten entre ellos un solo plato de comida. Señaló que las autoridades les han brindado principalmente hidratación y espacios para descansar.
En Tapachula, Huehuetán, Huixtla, Escuintla, Mapastepec y Pijijiapan, el grupo ha utilizado parques y canchas deportivas como puntos de descanso. Algunas personas también les han entregado alimentos y artículos, sobre todo para mujeres y menores de edad, aunque los migrantes consideran insuficiente la ayuda.
Tras su paso por Tonalá, la caravana prevé dirigirse a Arriaga antes de continuar hacia Oaxaca. Pese al cansancio y las carencias, sus integrantes insisten en seguir avanzando y descartan regresar a sus países.
