-58 colonias del norte de la ciudad buscan regularizar sus tierras en más de 2 mil 500 hectáreas; habitantes esperan respuesta de la autoridad en el ramo
Luis Vallejo
Al menos 58 colonias de Tuxtla Gutiérrez permanecen a la espera de avanzar en los procesos para regularizar la propiedad de sus terrenos, una situación que mantiene a miles de familias sin certeza jurídica sobre los predios que habitan desde hace casi 25 años.
La problemática no es nueva y se relaciona, en diversos casos, con asentamientos que surgieron a partir de la ocupación o venta irregular de terrenos, particularmente de origen ejidal, lo que ha complicado su incorporación a los procedimientos legales de regularización.
De acuerdo con información relacionada con la situación de la tenencia de la tierra en la capital chiapaneca, uno de los principales obstáculos es que existen predios que fueron fraccionados y comercializados sin cumplir con las disposiciones agrarias, dejando a las familias en una situación jurídica irregular.
El problema tiene además consecuencias que van más allá de la falta de escrituras, debido a que la situación legal de los terrenos puede dificultar la introducción o regularización de servicios básicos y obras de infraestructura.
En colonias con este tipo de problemática, habitantes han enfrentado durante años dificultades para acceder plenamente a servicios como agua potable, drenaje, pavimentación y otros beneficios asociados a la certeza jurídica de los asentamientos.
Información publicada recientemente sobre la tenencia de la tierra en Tuxtla señala que existen zonas donde la irregularidad de los predios se arrastra desde hace tres o cuatro décadas, como ocurre en sectores de San José Terán, CCI y Loma Bonita.
A esta situación se suma la existencia de asentamientos ubicados en zonas con restricciones ambientales. En septiembre de 2026 se reportó que familias de más de 130 colonias asentadas en la zona del Cañón del Sumidero también permanecen a la espera de una solución que permita otorgar certeza jurídica a quienes ya ocupan esos terrenos, sin favorecer nuevas invasiones.
La regularización representa, por tanto, uno de los pendientes para distintas zonas de la capital chiapaneca, donde las familias buscan que las autoridades encuentren mecanismos legales que permitan resolver la situación de sus predios.
Mientras estos procedimientos permanecen pendientes, los habitantes continúan viviendo con incertidumbre sobre el patrimonio que han construido y, en algunos casos, con limitaciones para que sus colonias puedan acceder plenamente a infraestructura y servicios públicos.
La atención del problema requiere la participación de autoridades municipales, estatales y federales, así como de las instancias agrarias, debido a que cada asentamiento presenta condiciones jurídicas y territoriales diferentes.
