Iglesia bendice herramientas de madres buscadoras en Chiapas

1/septiembre/2026

-Con palas y picos en las manos, las madres reiteraron que su principal objetivo sigue siendo encontrar a sus seres queridos y conocer la verdad sobre lo ocurrido

Palas, picos y otras herramientas utilizadas en las jornadas de búsqueda fueron bendecidas este fin de semana por integrantes de colectivos de familiares de personas desaparecidas y representantes de la Iglesia católica en Tuxtla Gutiérrez, en un acto que buscó acompañar simbólicamente la labor que realizan las madres buscadoras en distintos puntos de Chiapas.
La actividad se llevó a cabo en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, fecha en la que familiares y colectivos volvieron a visibilizar una problemática que, aseguran, continúa creciendo en la entidad.
Durante la movilización, las familias recorrieron calles de la capital chiapaneca y expresaron su preocupación por el número de personas desaparecidas. De acuerdo con las estimaciones difundidas por los colectivos, en Chiapas existen más de 2 mil personas cuyo paradero se desconoce, una cifra que refleja la dimensión de la crisis que enfrentan cientos de familias.
Las herramientas utilizadas para remover tierra y realizar búsquedas en campo adquirieron un significado especial durante la ceremonia religiosa. Para las madres buscadoras, estos objetos representan el esfuerzo cotidiano de quienes, ante la ausencia de respuestas, han tenido que involucrarse directamente en la localización de sus seres queridos.
La jornada también sirvió para exigir mayor respaldo institucional en las tareas de búsqueda, investigación e identificación de personas desaparecidas. Los colectivos señalaron que las familias requieren recursos, acompañamiento y acciones efectivas de las autoridades para continuar con los trabajos en campo.
En los últimos meses, las madres buscadoras de Chiapas han impulsado diferentes acciones para obtener información que permita localizar a personas desaparecidas, entre ellas la instalación de los llamados Buzones de Paz, espacios destinados a recibir de manera anónima pistas, coordenadas o información que pueda contribuir a las investigaciones.
La bendición de las herramientas se convirtió así en un acto de memoria, resistencia y esperanza para las familias que continúan buscando. Con palas y picos en las manos, las madres reiteraron que su principal objetivo sigue siendo encontrar a sus seres queridos y conocer la verdad sobre lo ocurrido.
La movilización en Tuxtla Gutiérrez se sumó a las acciones realizadas en distintas regiones del país con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que volvió a colocar en el centro del debate la necesidad de fortalecer los mecanismos de búsqueda y garantizar justicia para las familias.
Mientras continúan las investigaciones oficiales, los colectivos mantienen su exigencia: que las personas desaparecidas no sean reducidas a una cifra y que ninguna familia tenga que continuar buscando sola.