-En más colonias, vecinos denuncian que éstos actúan como si fueran dueños, colocando candados, restringiendo acceso y decidiendo quién puede usar estos espacios
Marco A. Rangel
Tuxtla Gutiérrez
En distintas colonias y fraccionamientos de Tuxtla Gutiérrez, vecinos denuncian un mismo problema: jefes de colonia o integrantes de comités que actúan como si fueran dueños de las canchas públicas, colocando candados, restringiendo el acceso y decidiendo quién puede utilizar estos espacios.
Uno de los casos se registra en el fraccionamiento Pedregal San Antonio, donde vecinos señalan que el domo de la cancha permanece cerrado con grandes candados. Esto impide que niños, jóvenes y adultos puedan acudir por las mañanas a entrenar, jugar o hacer ejercicio.
Los habitantes señalan a tres vecinos que viven frente al domo y que aseguran formar parte del comité de la colonia. Los denunciantes optaron por no mencionar nombres. Según las denuncias, argumentan que el ruido de los niños que acuden a jugar y de asociaciones religiosas que utilizan el espacio les causa molestias.
La situación ha llegado al punto de que algunos menores tienen que ingresar por orificios de la malla para poder entrar a jugar.
Algo similar ocurrió recientemente en las canchas de la colonia Xamaipak Popular, donde un vecino colocó una cadena y un candado mientras un grupo de jóvenes jugaba fútbol, dejándolos encerrados. Después de los reclamos, tuvo que retirar el candado.
La noche siguiente, vecinos denunciaron nuevamente un intento por cerrar las instalaciones mientras jóvenes disputaban una “cascarita”. Los videos difundidos en redes sociales generaron reclamos y usuarios solicitaron la presencia de policías municipales. Tras la llegada de los uniformados, el partido continuó.
LA LEY NO LES PERMITA ADUEÑARSE DE LAS CANCHAS
La Ley de Desarrollo Constitucional en Materia de Gobierno y Administración Municipal del Estado de Chiapas establece que los representantes vecinales pueden vigilar, reportar problemas y hacer propuestas al Ayuntamiento, pero no les concede facultades para apropiarse, cerrar o controlar por cuenta propia un espacio municipal.
Un jefe de colonia no es propietario de una cancha pública ni puede decidir por sí solo quién entra o cuándo se cierra. Para restringir el acceso debe existir una autorización del Ayuntamiento o un fundamento legal.
OTRA CANCHA, ABANDONADA TRAS RETIRO DE PASTO SINTÉTICO
Mientras tanto, vecinos de los barrios Tzocotumbak, Bienestar Social y Santa Cruz denunciaron otro problema: una cancha deportiva fue intervenida para retirar el pasto sintético, pero los trabajos quedaron inconclusos.
Gary Campos, jefe de colonia, explicó que desde hace varios años los habitantes han gestionado la rehabilitación del espacio ante la falta de áreas deportivas en la zona.
Dijo que hace aproximadamente un mes comenzaron a retirar el pasto sintético sin que los vecinos tuvieran información clara sobre quién realizaba los trabajos. Posteriormente, se confirmó que la intervención correspondía al Instituto del Deporte (Indeporte).
Los trabajos únicamente avanzaron durante dos días y después fueron abandonados. El pasto retirado quedó en el mismo sitio y la cancha continúa sin ser rehabilitada.
Campos señaló que el Ayuntamiento ya manifestó su intención de intervenir, pero esperará información del Indeporte para definir cómo proceder y evitar conflictos sobre la responsabilidad del espacio.
El representante de colonia aseguró que los vecinos cuentan con documentos y gestiones realizadas durante años para solicitar la rehabilitación, por lo que esperan que las autoridades definan cuándo concluirán los trabajos.
Los casos reflejan una problemática que se repite en diferentes puntos de la ciudad: espacios públicos destinados al deporte y la convivencia terminan restringidos o abandonados, mientras los vecinos reclaman que su uso y administración se ajusten a la ley.
