Uso cada vez más frecuente de pantallas entre la niñez representa una preocupación para madres y padres de familia
Luis Vallejo
El incremento en el tiempo que niñas y niños pasan frente a teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos ha colocado en la discusión la necesidad de contar con más espacios que promuevan el juego, el aprendizaje y la convivencia familiar.
En ese contexto, el Museo de la Niñez se consolida como una alternativa para las infancias, al ofrecer actividades que combinan entretenimiento, exploración y formación.
Nayeli Abarca, directora del recinto, señaló que el uso cada vez más frecuente de pantallas entre la niñez representa una preocupación para madres y padres de familia, por lo que consideró importante ampliar la oferta de espacios orientados al desarrollo integral.
“Es muy importante crear espacios donde los niños puedan aprender y divertirse; las pantallas son una situación preocupante porque cada vez están más inmersos en ellas”, expresó.
El museo, adscrito al Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas, opera bajo un modelo de aprendizaje lúdico. Sus 15 salas temáticas están diseñadas para que niñas, niños y adolescentes, desde recién nacidos hasta los 18 años, experimenten procesos de aprendizaje a través de la interacción y el juego.
Uno de los rasgos distintivos del espacio es la participación de las familias. En áreas como la sala de mercado, madres y padres se integran a las dinámicas, asumen roles dentro de las actividades y comparten experiencias que fortalecen el vínculo con sus hijas e hijos.
Durante lo que va del año, el museo ha recibido más de 9 mil visitantes. En 2025, la afluencia alcanzó 27 mil 932 asistentes, cifras que muestran el interés de la población por este tipo de propuestas.
Ante ello, Abarca indicó que el recinto trabaja en la rehabilitación y equipamiento de sus salas, al tiempo que insistió en la importancia de impulsar más espacios lúdicos en Chiapas.
De manera paralela, el Coneculta mantiene actividades en casas de cultura, bibliotecas, museos y teatros de distintos municipios, donde se desarrollan talleres de pintura, danza, música, marimba, patinaje y otras actividades formativas dirigidas a la niñez.
Así, el Museo de la Niñez confirma que el juego, además de ser una forma de entretenimiento, puede convertirse en una herramienta clave para el aprendizaje, la creatividad y la convivencia familiar frente a los desafíos que hoy plantea el uso intensivo de las pantallas.
