-Datos de la Canaco señalan que más de 5 mil vendedores se apropian día a día de las principales calles y banquetas del centro de la ciudad
En pleno 2026, el ambulantaje en Tuxtla Gutiérrez, además de ser un cáncer económico, es un problema vial, donde vendedores ocupan el espacio que miles de ciudadanos deberían ocupar en su día a día.
El transitar libremente se ha convertido en un problema, ciudadanos de la capital chiapaneca se enfrentan a este problema todos los días en el centro de la ciudad, se estiman más de cinco mil ambulantes, cifra revelada por la Cámara Nacional de Comercio – Tuxtla.
El Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, a través de la Coordinación General de Política Fiscal, cobra una cuota diaria de aproximadamente $120 pesos a vendedores ambulantes por el uso de la vía pública en la zona centro.
Por día, más de 100 mil peatones pasan por esa zona de la capital chiapaneca, mismos que tienen conocimiento del problema.
“Estas gentes no son ni siquiera chiapanecos, son de Oaxaca, son de Puebla y de muchos estados de la república, al final quitan empleo a los chiapanecos y principalmente tapan las banquetas” , comentó al respecto Martha Ruiz, locataria formal del centro de Tuxtla Gutiérrez.
Locatarios del mercado del centro o comerciantes normales en esa zona, son los que a diario tienen que enfrentarse a este problema, señalan que muchos de los vendedores ambulantes no son los dueños de la mercancía, lo que refleja otro problema.
“Los que están realmente en las calles son empleados, empleados que no tienen ninguna seguridad social, no tienen ninguna buena condición laboral, y están arriesgándose en caso de un operativo”, comentó la comerciante formal.
El municipio de Tapachula pasa por la misma situación, sus banquetas han sido invadidas por vendedores informales, donde la cifra asciende a más de tres mil.
“No es posible que en la calle se venda carne, se venda pollo, se venda queso, oiga, qué les pasa, esa es una venta desleal para los compañeros que están adentro de los mercados”, dijo Juan López, comerciante del mercado de Tapachula.
La saturación de banquetas y áreas públicas, incrementa la exposición a accidentes viales, muchos de los peatones, tienen que transitar por la calle.
“Es responsabilidad del estado vigilar que se garantice el derecho a la movilidad, el derecho a la movilidad es un derecho de nivel constitucional, está en la constitución”, precisó, Joseliny Díaz Torres, integrante de Menos Puente, Más Ciudad.
Aunque las autoridades realizan operativos para desalojar a los ambulantes y liberar los espacios públicos, además del decomiso de mercancía, los ambulantes, en pocas horas, ya están de nuevo invadiendo el espacio público.
