-Otro niño, mientras jugaban en el salón, lo lesionó con una liga y un lápiz; maestra no notificó a los padres ni solicitó atención médica
-La familia estima gastos superiores a 80 mil pesos, debido a cirugías, consultas y medicamentos; exigen a escuela asumir responsabilidad
Marco A. Rangel /Tuxtla Gutiérrez
Un menor de 8 años, alumno de la Escuela Primaria Federal Felipe Carrillo Puerto, resultó con una grave lesión en el ojo derecho tras un incidente ocurrido dentro del salón de clases, presuntamente sin supervisión docente.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Karla Yamilet Espinoza Irineo, los hechos ocurrieron el pasado martes alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando otro niño, mientras jugaban, lo lesionó con una liga y un lápiz. Sin embargo, acusó que la maestra no se encontraba en el aula en ese momento y tampoco notificó a los padres ni solicitó atención médica.
La mujer relató que su hijo permaneció varias horas en la escuela con el ojo lesionado, sin recibir atención, hasta que ella lo recogió cerca de la 1 de la tarde y detectó la gravedad de la situación. De inmediato lo llevó al médico, donde le informaron que debía ser intervenido de urgencia para evitar perder el ojo, debido a un desprendimiento de retina.
El menor ya fue sometido a cirugía, pero los especialistas advirtieron que no recuperará la vista al 100% y requerirá el uso permanente de un lente ocular, además de posibles futuras intervenciones.
La madre denunció que la escuela ha intentado deslindarse de la responsabilidad, argumentando que el otro menor fue el agresor, mientras que el abogado de la familia, José Luis Ochoa, señaló que hubo omisiones graves por parte del personal docente al no actuar de inmediato, lo que habría reducido las posibilidades de una mejor recuperación.
Asimismo, indicó que las primeras horas tras la lesión eran clave, pero se perdieron entre 3 y 4 horas sin atención adecuada.
La familia estima gastos médicos superiores a 80 mil pesos, debido a cirugías, consultas constantes, medicamentos y traslados, todos cubiertos de manera particular. Aunque los padres del otro menor han ofrecido apoyo parcial, la madre exige que la institución educativa asuma su responsabilidad.
El caso ya es atendido legalmente, mientras la familia busca justicia y apoyo para garantizar la atención médica del menor.
