-Autoridades advierten sobre denuncias por la organización de tandas a través de redes sociales, principalmente Facebook, lo cual evidencia los riesgos de este tipo de ahorro informal
El uso de tandas como método de ahorro informal encendió las alertas, luego de una denuncia por presunto fraude en la capital chiapaneca. Un acción relacionada con la organización de tandas a través de redes sociales, principalmente Facebook, que evidenció los riesgos de este tipo de ahorro informal, haciendo un llamado a la ciudadanía a no confiar su dinero a particulares sin respaldo legal.
De acuerdo con el testimonio, la persona afectada habría conocido a la organizadora Gabriela “N” hace varios años mediante redes sociales, donde presuntamente ofrecía la venta de productos y posteriormente promovía tandas.
Durante un largo periodo, cerca de cuatro años, el sistema habría funcionado de manera regular, lo que generó confianza entre los participantes.
Esta confianza llevó a que varias personas ingresaran a tandas con montos cada vez más altos, que iban desde los 50 mil hasta los 100 mil pesos.
Sin embargo, según el relato, a partir del año pasado comenzaron irregularidades, especialmente en esquemas conocidos como “pago uno”, donde los participantes aportaban dinero sin recibir rendimientos claros.
El denunciante señaló que, llegada la fecha en que debían recibir su dinero, la organizadora argumentó problemas financieros y dejó de cumplir con los pagos, pese a que, según el testimonio, se habría comprometido previamente a que el dinero estaba “garantizado”.
Esto provocó que varias personas en la ciudad e incluso en diversos estados como San Luis Potosí, Jalisco y otras entidades, perdieran cantidades considerables de dinero.
El monto total de lo perdido por las personas afectadas podría ascender a varios millones de pesos.
El testimonio indicó que al menos una decena de personas se vieron directamente afectadas.
Además, algunos de los involucrados buscaron asesoría legal; sin embargo, se les informó que el caso sería difícil de judicializar, debido a la falta de elementos claros para acreditar un delito de fraude, ya que las tandas operan fuera de un marco legal formal.
Ante esta situación, la persona denunciante señaló que muchos afectados optaron por no presentar una denuncia formal, tanto por temor como por la complejidad legal del caso, dando el dinero prácticamente por perdido.
