Migrantes sustituyen la histórica mano de obra guatemalteca de corte de café en el sur

12/enero/2026

 

-Pequeños productores de café de la zona alta de Tapachula, frontera con Guatemala, han sustituido la histórica mano de obra guatemalteco por migrantes haitianos, cubanos y venezolanos, que han sido contratados para el corte de café y para salvar la cosecha

 

Pequeños productores de café de la zona alta de Tapachula, en la frontera con Guatemala, han comenzado a sustituir la histórica mano de obra guatemalteca por migrantes haitianos, cubanos y venezolanos, ante la severa escasez de trabajadores en los cafetales, una situación que pone en riesgo la cosecha.

La cafeticultura atraviesa una de sus etapas más críticas debido a la falta de mano de obra, fenómeno que se ha agravado por la migración de jóvenes hacia el norte del país y a Estados Unidos. Esta situación ha dejado a muchas comunidades rurales prácticamente sin población en edad productiva, permaneciendo únicamente mujeres y personas adultas mayores.

Roberto Tomasini Pérez, productor de café robusta, señaló que durante este año ha sido particularmente difícil contratar trabajadores tanto de Guatemala como de México, quienes tradicionalmente participaban en el corte del grano. Sin embargo, destacó que la llegada de migrantes de Haití, Cuba y Venezuela ha sido fundamental para poder sacar adelante la cosecha.

“Pasó de ser algo mínimo a algo altamente representativo. Comenzamos con 10 personas, que ya representaban el 50 por ciento, luego llegaron 20 y después 30. Hicimos una transición de la mano de obra centroamericana, principalmente guatemalteca, hacia haitianos, cubanos y venezolanos, lo cual hoy es muy significativo”, explicó.

Productores de la región estiman que entre el 95 y el 100 por ciento de la mano de obra tradicional ha desaparecido, especialmente jóvenes que han abandonado las fincas cafetaleras, quedando solo personas adultas.

Por su parte, Nara Irasema Pérez, de la finca Quién Sabe, comentó que actualmente cuentan con trabajadores migrantes haitianos, quienes aunque no están familiarizados con la tapisca del café, muestran disposición para aprender y contribuir a salvar la producción.

“No es igual que con los guatemaltecos, que ya están acostumbrados. Ellos esperan que la mata esté como en Brasil, donde se puede cortar mucho, pero aquí la producción es poca. Lo que no alcanzan a ver no lo cortan, y además está la barrera del idioma, pero poco a poco van aprendiendo”, señaló.

La contratación de migrantes para labores cafetaleras es una iniciativa impulsada por productores como Isaí García Trujillo e Ismael Gómez Coronel, quienes buscan hacer frente a la crisis laboral en el sector.

Zacarías, migrante originario de Haití que trabaja en la zona alta de Tapachula, aseguró que no le resulta complicado el corte de café y que disfruta las labores del campo. Relató que decenas de migrantes participan en actividades como la tapisca, la limpia, el corte y el secado del grano.

“En Tapachula la situación está crítica, no hay trabajo. Aquí sí hay mucho, hay comida, tenemos dónde dormir. Yo llevo casi un mes trabajando, me siento bien. Me gusta trabajar, hay que buscar la manera, somos guerreros”, expresó.

Finalmente, Zacarías afirmó que su empleador, el productor Isaí García Trujillo, le paga un salario justo y le brinda condiciones adecuadas de estancia, alimentación y atención en temas de salud.