Tubo de ensayo

24/diciembre/2025

 

René Delios

 

Ciertamente los usuarios abusan en las redes sociales de la libertad de expresión, insultan, descalifican, mienten abiertamente, pero más vale eso que la censura, hasta que se den las condiciones para la regularización de contenidos –y más con la irrupción de la Inteligencia Artificial-, como pasa en Europa o EU, pues no se puede andar publicando por ahí vida privada o situaciones que atenten contra el derecho de terceros, la moral pública o se haga apología de la violencia, y menos que se retome una imagen para “retocarla a modo”, en un video con realidad virtual, en puteros, cantinas, en fin.

Digo, si en el caso de la vida real y más sobre una mujer ya hay norma, se puede; ahí está la  ley Olimpia ¿Por qué no sancionar severamente utilizar la IA para exhibir a las mujeres como lo han hecho con la presidenta?

Entonces es cuando aparece el “¿Cómo crees? Ella es política y no tienen vida privada, ganan y roban mucho varo, y entonces como tal, la presidenta o el político de que se trate, tiene que apechugar el ataque” –y más si es un gobernante: alcalde, gobernador, presidente-, porque si no, es intolerante, represivo y lo de moda “antidemocrático”.

Recuerdo que en ésta entidad se hizo excesiva la censura hasta la aparición de las redes sociales; en medio de eso hay que entender dentro de ese uso en redes, que hay escaso léxico, malos audios, malas referencias políticas y sociales, aun las posiciones recalcitrantes sean de la extrema derecha del PAN o radicales extremos de Morena, o de los oficialistas u oficiosos -que son otra historia e histeria-; seguiremos lamentando las descripciones grotescas, las expresiones e imágenes morbosas, la pésima redacción y ortografía, pero todo eso es preferible al uso del silencio, de la censura, pues le ha costado socialmente muy caro a éste pueblo de pueblos que es Chiapas.

Porque amanecimos en Chiapas en el tercer milenio con miseria acumulada en nuestros pueblos, en dónde la desnutrición, la ausencia institucional y la explotación de la pobreza, pero sobre todo la corrupción desvío miles de millones de pesos por años que nunca llegaron a sus destinatarios, y no, no fueron de fuera, acá los propios chiapanecos en los cargos públicos se robaron el dinero de sus paisanos pobres.

¿O cómo se explica fonde están los presupuestos de cuatro, sexenios tan solo del siglo XXI, y Chiapas siga en el todo hasta abajo en el desarrollo social de la media nacional?

Cuando todo eso pasaba, los consorcios en comunicaciones, las llamadas “cadenas” controlaban todos los flujos de información de contenidos.

Las cosas cambiaron un buen cuando salieron los más pobres de los pobres y le dijeron al mundo que México era una mentira, claro que les aplicaron silencio y represión –acaba de pasar el aniversario de Acteal-, vía paramilitares, cosa a la que los indígenas ya estaban acostumbrados pues, antes, mucho antes, padecieron a las guardias blancas de los caciques de apellidos honorables, que asesinaban la inconformidad y desfloraban chamaquitas por los trabajaderos.

El control de impresos y televisoras recuerdo que se dio por décadas.

Incluso hasta del lado del conservadurismo extremo, cuando a Molotov o el Cartel de Santa, los censuraban en el cuadrante radioeléctrico; en las ondas hertzianas; ni se diga en los medios oficiales de radio y televisión; pero su popularidad creció de tal manera que su fama se extendió por todos los países de habla hispana y no han necesitado nunca –y hasta la fecha- a Televisa o TVAzteca, digamos; igual, hace veinte años, Andrés Manuel fue censurado por los medios tradicionales, como los grupos musicales mencionados, pero el tabasqueño creció en el gusto popular hasta que no necesitó -ni necesita aún la 4T- de los medios tradicionales para dar cobertura a sus mañaneras o las giras de trabajo de la presidenta, au7n en esos medios, lo omitan.

No sorprende.

Me sorprende que ahora la oposición se desgarre las vestiduras diciendo que la censuran, cuando por todos sus medios afines a diario, minimizan todo lo que hace o Morena o la 4T y ya ni se diga la mandataria –a la que atacan, decía, con una misoginia más que inaudita, desesperada-, y más en momentos en que ella empieza a inauguras sus obras propias como infraestructura hídrica (17 proyectos), movilidad (trenes, carreteras, puertos), salud (hospitales), educación (universidades, escuelas), y vivienda, con un aumento del 13.6% en inversión a infraestructura pública y acciones clave como la inauguración de la Universidad Rosario Castellanos, el avance de hospitales en Chiapas y obras estratégicas de agua y transporte a nivel nacional, pero lo que más le reconoce el mundo es el cómo, con nivel, mantiene una relación tensa –sí-, pero de respeto con el magnate gringo, mientras éste somete a Europa –vía OTAN- y a varias naciones del cono Sur del continente.

Sheinbaum la ven de reojo desde la oposición, pero la banda lo hace con respeto, y eso es lo importante, pues observa ya sin parafernalia del culto a la imagen, que hay continuidad.

Y esa es la otra de las ventajas de la continuidad, lo que se inició en el gobierno anterior, como el tren interurbano de la ciudad de México, que se va a concluir en tiempo y forma en este gobierno, sin encarecimiento del financiamiento, sin extensión de tiempo que encarecen las obras.

No, tampoco creen eso y señalan descamisados que la 4T como proyecto es un fracaso, una ruina, un fraude. Tendrán, reitero, que meterle más imaginación a la inquina, porque a la gente no la convencen de eso y ya falta poco para 2027.