-Familiares y colectivas denuncian irregularidades, omisiones y revictimización en el caso ocurrido en 2019
A seis años del feminicidio de la doctora Lissette Paulina Gómez Zenteno, familiares, colectivas feministas y ciudadanos realizaron este domingo una marcha en Tuxtla Gutiérrezpara exigir justicia, el esclarecimiento del caso y el fin de la impunidad, al considerar que persisten omisiones, irregularidades y falta de aplicación de la ley.
La movilización inició en el Parque Central de la capital chiapaneca y avanzó hasta el barrio La Pimienta, en el domicilio donde la joven fue asesinada el 21 de diciembre de 2019. A la marcha se sumaron integrantes de la colectiva Madres en Resistencia, quienes respaldaron la exigencia de verdad, justicia y sanción a los responsables.
Previo a la movilización, Nora Margarita Zenteno Juárez, madre de la víctima, ofreció una conferencia de prensa en la que reiteró su demanda de alto a la violencia contra las mujeres y de una investigación seria y con perspectiva de género. Señaló que, pese al tiempo transcurrido, el caso continúa sin una sentencia y no ha sido resuelto de manera adecuada.
De acuerdo con lo denunciado, el feminicidio habría sido encubierto por integrantes de la familia de la víctima, entre ellos su hermano, cuñada e hijos, quienes presuntamente protegieron a Jesús Rafael Trujillo Silva, señalado como responsable y originario del estado de Michoacán, quien tiempo después fue asesinado. También se denunciaron el presunto robo de pertenencias de la doctora y diversas irregularidades en la investigación inicial.
La madre de Lissette Paulina afirmó que, pese a las inconsistencias detectadas, la autoridad sostuvo desde el inicio una versión que apunta al suicidio, hipótesis que —aseguró— carece de sustento científico y probatorio. “En lugar de buscar justicia, han insistido en una teoría que no corresponde con las circunstancias del caso”, expresó.
Tanto familiares como representantes de colectivos denunciaron que servidores públicos incurrieron en omisiones graves e incluso actuaron como cómplices al no realizar adecuadamente su labor. Zenteno Juárez señaló que fue revictimizada por la institución al ser señalada como agresora de su propia hija, por lo que exigió sanciones para los funcionarios involucrados y la reasignación del caso a personal capacitado.
La marcha concluyó en el domicilio donde ocurrió el feminicidio, con un llamado a las autoridades estatales para revisar las irregularidades del proceso judicial y garantizar el acceso a la justicia para Lissette Paulina Gómez Zenteno y para todas las víctimas de feminicidio en Chiapas.
