-Un productor de origen Tzotzil, cultiva flores de Nochebuena en Berriozabal las cuales han tenido muy buena aceptación sobre todo con los compradores foráneos
Eduardo Pérez Pérez, productor de origen tzotzil de 29 años de edad, se ha consolidado como uno de los principales cultivadores de flor de Nochebuena en este municipio, actividad que aprendió desde temprana edad como parte de una herencia familiar.
Durante este 2025, su producción alcanzó las 10 mil 500 plantas, sembradas desde el mes de agosto y listas para su comercialización a inicios de noviembre. El productor destacó que la floricultura representa una actividad rentable, ya que le permite sostener económicamente a su familia.
En sus viveros se cultivan principalmente las variedades Freedom y Prestige, las cuales han tenido una excelente aceptación durante la temporada decembrina, especialmente entre compradores foráneos, quienes adquieren lotes de más de 200 plantas por persona. El resto de la producción se comercializa en la cabecera municipal, en el tianguis dominical y en diversos puntos de Berriozábal.
Las Nochebuenas, que alcanzan hasta seis pulgadas de altura, mantienen un precio estable durante toda la temporada. A partir del 15 de diciembre, los invernaderos entran en un nuevo ciclo productivo, dando paso al cultivo de plantas de ornato.
Pérez Pérez explicó que, pese a la delicadeza de esta flor, puede conservarse hasta por seis meses en maceta si se le brindan los cuidados adecuados, como riegos moderados cada tres días. Asimismo, señaló que el principal reto en su cultivo es el control de plagas, en especial la mosquita blanca, la cual puede combatirse con tratamientos sencillos a base de agua y jabón.
En esta región de Chiapas, al menos seis pequeños productores, como Eduardo, se dedican al cultivo de flores como una alternativa de subsistencia, encontrando en la floricultura una forma de preservar tradiciones, generar ingresos y llevar color a los hogares durante la temporada decembrina.
