Los floristas de la capital chiapaneca se preparan para la temporada del Día de Muertos con la expectativa de superar las ventas de años anteriores. Los puestos comienzan a llenarse de cempasúchil, margaritas y enios ó siemprevivas, flores que dan color a los altares y panteones.
Prevén un aumento de hasta 30% en la demanda del 26 de octubre al 2 de noviembre, impulsado por las celebraciones de San Judas Tadeo y el Día de Muertos.
El manojo de siemprevivas cuesta 40 pesos, las margaritas entre 45 y 50, y la flor de cempasúchil 35 pesos. En promedio, las familias gastan entre 400 y mil pesos para adornar las tumbas de sus difuntos.
Para los vendedores, esta temporada no sólo representa un respiro económico, sino también una forma de mantener viva la tradición y el recuerdo de quienes ya partieron. Gaby Espinosa/Tuxtla Gutiérrez
