René Delios
Aun los datos del INEGI de que hay menos pobres, y los que señalan que hay excelentes índices de inversión extranjera directa, seguimos teniendo un enorme reto como nación, y preponderan dos, como lo son seguir reduciendo las diferencias sociales y la actividad criminal, ambas situaciones acumuladas por las malas políticas neoliberales que solo beneficiaron –ahí están los números- a un sector empresarial indiferente, deslizando el beneficio al grueso de la población, y si creció el crimen organizado, es porque se les dio esa oportunidad, e incluso un secretario de seguridad -Genaro García Luna-, fue parte de ello.
Hoy en que se presentan mejores resultados en el desarrollo humano, se dice que si ese modelo ha funcionado, debe continuar y de hecho ya se dio el inicio del registro de mujeres de 60 a 64 años para 2026, que se verán beneficiadas con recursos del Bienestar, que se entrega de manera directa a la gente enlistada, que decide en qué gastarlo.
Los rezagos sociales presentes no son de ahora, son desde hace décadas.
Esos programas sociales también, y fueron diseño de gobiernos priistas que nunca fueron llamados populistas por eso, e igual por dos sexenios los usó el PAN, incluyendo con ello al gobierno de Vicente Fox, que tan mal se ha expresado no del proyecto, sino de la gente que lo recibe, a la que llamó “haraganes”, aunque nada dijo de que en su sexenio, funcionarios federales y de su partido se beneficiaron de ese varo.
En términos reales ese dinero es electorero solo en época proselitista, aún el candado de adelantar el pago para que no se de en fechas electorales.
¿Pero es productivo?
Dicen que no, y se desgarran las vestiduras negándolo, menos los comerciantes que, son los receptores directos de ese dinero pues, principalmente, los beneficiarios los gastan con ellos: 835 mil millones de pesos para éste 2025.
Pero el tema no queda ahí.
Los registros de 2024 señalan que los banqueros ganaron una utilidad récord de 288 mil millones de pesos, más o menos la cuarta parte de lo que se destina al programa Bienestar, en tanto los empresarios están igual, con ganancias importantes en el 2024, de ahí que hasta la otrora reaccionaria Coparmex, guarda silencio, y los que se quedaron solos gritando en la loma, definitivamente, fueron los partidos de oposición y sus seguidores, incluyendo los de derecha virulentos, que ante la contundencia recurren a insultos como eso de que “habrá ama de casa por seis años” –dicho por el actor Rafael Inclán-, como si las señoras del hogar fueran ineficientes, inútiles, ineptas, cuando han sido las mejores economistas y administradoras del país, durante el periodo de 30 años –y todavía- en que se fue deteriorando el poder adquisitivo del salario.
¿O no?
Desde luego que Inclán pidió disculpas a la presidenta, y animó que ésta las aceptó como muestra de tolerancia, pero la misoginia creció; hoy la cosa es distinta: la mandataria que no debería detenerse en las criticas de que los neoliberales, igual que su antecesor, no solo los rebate, sino que también los confronta.
Así que son como mensajes para los sectores que se oponen a las políticas de la 4T, sin la virulencia del tabasqueño: la mandataria señala que muy aparte de su política social, se puede establecer y avanzar en la económica, pero de manera transparente, pues así todos ganan en proporción a sus intereses, sin afectar a terceros, que por lo general es y ha sido el pueblo.
Y ahí la lleva la mandataria: un buen signo de eso es la reciente reunión con integrantes del Foro Económico Mundial, en palacio nacional, a quienes les presentó el Plan México, y a quienes les expuso “el optimismo del gobierno de México en su relación con sus socios comerciales de América del Norte”, como diciéndoles “por aquí es la vía; sale más barato”.
Y sí: menos impuestos, mano de obra más barata, un tratado que garantiza el paso a EU, porque hacerlas allá les subiría los costos un 30 por ciento.
Si esa agrupación reconoce a México será la segunda, luego del Banco Mundial, que no ven a México como populista, ante la resultante para empresarios, comerciantes y banqueros, y habrá que esperar los resultados estadísticos de éste año, para certificar eso.