René Delios
Lo acepten o no, lo cierto es que la oposición y los embates de sus seguidores no logran abatir a la 4T, desde 2018, en que ese partido ha ido creciendo en lo real, al grado de que no solo repitió en la presidencia, sino que ya les arrebató 24 estados de la república.
¿Qué pasó?
Porque las fanfarronadas y ocurrencias mediáticas contra Morena, Sgeinbaum y la 4T no les han dado votos y eso se comprueba, repito, en los resultados electorales de siete años.
Y lo peor es que para justiciar eso, acusan de que el pueblo es ignorante y se deja manipular por el fanatismo, y muy aparte de insultar a los que tienen que convencer, es claro que el criterio es equivocado pues, los mexicanos que ven los noticieros de Televisa y TV Azteca, escuchan las cadenas radiofónicas de los Grupo ACIR, MVS Radio, Radio Fórmula, Grupo Imagen, Grupo Radio Centro, Radiorama y Televisa Radio o leen la prensa nacional que ataca a diario “al gobierno populista”, no han sido convencidos de que son lo peor.
¿Porqué?
Ya ni se diga en las redes sociales: cada vez siembran más bots, trolls y estrategias de desinformación que cuentan con un abultado financiamiento nacional e internacional.
Sí, con varo del exterior, y en concreto del departamento de estado de EU, pues hay que recordar que Andrés Manuel acusó a Claudio X. González de ser financiado desde allá.
¿Es de lealtad a México eso?
Ya sabemos que la derecha justifica todo hasta las muertes igual que las dictaduras; como los tan acusados gobiernos genocidas del comunismo, la extrema derecha es igual: ahí tienen a Natanyahu en Gaza, apoyado por Trump y la Unión Europea, empezando por la actual presidenta Ursula von der Leyen.
¿Se van a limitar porque los acusen de traidores por aceptar varo del exterior para atacar a la 4T, “aberración socialista”, que no debería existir en éste mundo? No. Están convencidos de que, la nación debe ser para los emprendedores y comparten el que que, el diez por ciento de la población mundial que los empresarios representan, se la que explote a la mala al resto, y si aparecen oponentes, se les fabrica una guerra –o se les acusa de narcos-, y a ese pueblo se le salva de la lacra del comunismo; se hacen los acuerdos para consolidar la democracia en esa nación, y de paso, se les agandaya su petróleo, oro, uranio, plata, cobalto, litio, porque apoyar a la libertad le cuesta dinero a EU y lo tiene que recuperar.
¿Y luego? ¿Qué acaso la violencia sale gratis?
Pues en eso se ocupa EU, desacreditando gobiernos, justificando invasiones, ataques a la sociedad civil, lesa humanidad.
Y hay los que se lo aplauden en México, como lo hicieron la vez aquella en que el gobierno vecino trató de meter militares a nuestro país para buscar a los narcos que contaminan y envician a sus compatriotas, cuando esos compas deben de atrapar a sus propios narcos que operan en su territorio, recibiendo, distribuyendo y cobrando 180 mil millones de dólares en drogas al año, los qué por ciento, nadie sabe cómo “los lavan” dentro del sistema financiero gringo.
Y desde luego que cuestionaron que la presidenta Claudia Sheinbaum les negara el acceso, no a modo terco, sino porque lo impide la ley, la constitución, y sortea todo ataque de Trump, con inteligencia, sea por los aranceles abusivos y por la xenofobia de las autoridades migratorias contra mexicanos.
Ayer se dirigió al pueblo de México, exponiendo avances –ya conocidos, como baja en la pobreza, record en la IED, reformas constitucionales en el poder judicial, ley de amparo, reforma electoral-, anunciando otros proyectos, centrando las cosas, mientras la gente presente y distante la reconoce, en datos tan ciertos -como todo lo que dijo ayer-, avalados por estudios serios como los del Financiero (de México) o El País (de España), que la ubican como la mandataria más popular, por sobre el 75 por ciento de las preferencias.
No, eso de los tan altos índices tampoco había pasado.
Y es por eso que insisto ¿Necesitaba la presidenta tanta parafernalia de acarreados para su mensaje?
Desde luego que no.
Y la peor: ¿Cuánto le va a costarle a cada estado el traslado, estancia -hasta hoy-, de miles de funcionarios que no van a estar hoy en sus escritorios, por ir a un baño de pueblo en dónde no eran necesarios?
No, así no es.