Editorial

20/octubre/2025

La nación mexicana no solo necesita combatir la corrupción y fortalecer la transparencia, mejorar la rendición de cuentas, el ahorro y erradicar la pobreza, se necesita también una herramienta fundamental: educación.

Y educación de buena calidad, pues no hay mejor instrumento para fortalecer la democracia, la pluralidad, la igualdad.

Se menciona que los estados con mayores rezagos son Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán, cosa que no puede seguir, aunque sí comprenden las entidades con mayor rezago educativo promedio, por otros factores incluso sociales, pero eso no se debe al magisterio, sino a los gobiernos que, en aras de favorecer a la educación particular, dejaron con mucho de invertir en estas entidades en las que por sexenios, colocaron todo tipo de trabas que fue creando deficiencias incluso estructurales con los docentes.

Hoy ese magisterio más o menos establece acuerdos con el sector educativo federal y de servicios de salud, pero eso aún no garantiza que se va a mejorar la calidad de la educación en corto plazo, aun la garantía de que el gobierno le cumpla todas las peticiones a ese magisterio disidente, pues hay que recordar que, la CNTE tiene presencia en las entidades de mayor rezago educativo.

Desde luego que han sido muy variables y distintos los factores administrativos, políticos, gremiales y éticos que han influido en el bajo registro de calidad que por más de ocho lustros le adjudicó irresponsablemente el gobierno federal a la Coordinadora magisterial, que acusó de siempre lo grave de no presupuestar lo necesario a las entidades de la costa del pacífico, mientras desde el gobierno se manipulaba información de que el magisterio mexicano, tiene muchos beneficios laborales, en comparación con naciones con menos presupuesto y personal, como Cuba, que es un ejemplo –dicen- en educación básica en América Latina.

Habrá que esperar la evolución de las negociaciones CNTE-SEP, que ya ha tenido varios tropiezos con el gobierno de Sheinbaum, a la que no es fácil amedrentar como lo pretende la coordinadora, con sus amenazas de paro definitivo.

No se achicó ni las bravuconadas de Trump.