Editorial

7/octubre/2025

“Que se espere seis años”, le sentenció la presidenta Claudia Sheinbaum, al senador Saúl Monreal –hermano de Ricardo, el líder cameral de la bancada de Morena en San Lázaro-, y hermano del actual gobernador de Zacatecas, David Monreal, quien ayer expresó su interés de competir por la gubernatura de Zacatecas, pese a las limitaciones que Morena impondrá para evitar que familiares de quienes hoy ocupan un cargo, compitan para el siguiente proceso electoral por el mismo puesto.

Se dice que, los Monreal no la llevan bien con la presidenta, como tampoco Adán Augusto, y ya la versión audaz dela oposición incrementó el listado hasta a la misma Luisa María Alcalde, la dirigente nacional de Morena, quien contrariamente apoyó la moción de la presidenta de aplicar el no al nepotismo electoral en 2027, no hasta el 2030 como quería el ala “rebelde” de morenistas, encabezados, según esto, por Ricardo Monreal en la cámara de diputados y por Adán Augusto en la cámara de senadores.

Ayer en la mañana se interrogó a la mandataria sobre las declaraciones que Saúl Monreal hizo sobre que su aspiración a la gubernatura para suplir a su hermano “sigue intacta y firme”, y si bien afirmó que buscará la candidatura por Morena, no descartó que ante una negativa pueda optar por abanderar a los partidos de oposición.

Desde luego que este tipo de eventos levanta polvo y es caldo de cultivo para que la oposición fabrique la idea de que en Morena hay fracturas, las que por cierto se dan en todos los partidos a la hora de las disputas internas por las candidaturas, en las que los que no quedan, sienten que le robaron su derecho.

Así que los próximos días el tema va a ser la ruptura en Morena.