Tras nueve años y cinco meses después de haber sido desplazadas por la violencia en Chenalhó, 14 familias del ejido “Puebla”, siguen esperando justicia y un hogar digno. Desde 2016, sobreviven en un campamento provisional en San Cristóbal de Las Casas, dónde, pese a contar con servicios básicos, viven sin seguridad ni certeza legal.
Un grupo de representantes se manifestó frente a la sede del Gobierno del Estado en Tuxtla Gutiérrez, para pedir que el lugar donde habitan -un campamento provisional- en San Cristóbal, les sea reconocido como su reubicación definitiva. Denunciaron promesas incumplidas desde administraciones anteriores que nunca concretaron la compra de terrenos y señalaron la invasión de sus tierras en Chenalhó.
“Volver a Chenalhó es imposible por la violencia que persiste. Reclaman al Estado soluciones reales y el desmantelamiento de los grupos armados. Nueve años después, solo piden vivir con dignidad y paz”, aseguran.
