Tubo de ensayo

30/septiembre/2025

René Delios

Y es que se demanda correspondencia al voto, o el extremo, abuso de confianza de parte del candidato incumplidor.

Porque si no saben, eso es precisamente lo que se cobra la base, y como no se la puede aplicar a quien los traicionó, pues se las deja caer a quien lo postuló.

Por lo que se lee, ya pararon a todos los que, desde ahora, andaban a caballo con miras al 27.

De todos los y las aspirantes –desde las regidurías hasta por la diputación federal intermedia-, solo quedará uno o una que tendrá enfrente un reto serio ante una población polarizada y cansada de la marginación y la ausencia institucionales. Cansada de promesas, mentiras e ineficacias: la entidad está superando su pobreza de acuerdo al Inegi –o sea, esto no dicho por el gobierno federal- pero aun con esa excelente noticia, Chiapas no es ni será fácil, y menos si aparecen ahora los intereses políticos, cuando son tiempos reales de pacificación y mediación.

Porque esta última palabra no la comprenden un buen en su exacta dimensión sociopolítica, aun se les insista en que, otrora se negociaba un acuerdo o pacto, pero no se cumplían las minutas, por lo que solo administraban y prorrogaban el problema.

Es la neta.

Chiapas depende mucho de la federación y de los pocos empresarios –grandes y chicos- que confían en su estado, en su gente, y por ende en las políticas del gobierno actual –les guste o no a sus opositores-, de ahí que la política local debe continuar con el proyecto 4T de equilibrar a Chiapas dentro de la media nacional en los niveles de calidad vida.

Digo, porque la burguesía urbana ni idea de la miseria rural, aun esté a unos cuantos kilómetros de esa gran diferencia social, que no es su culpa ni responsabilidad, aunque sí debería darse una conciencia social que, al parecer se registró en 2018 cuando, esa base terminó con una clase política en el poder que, obvio, se reagrupa, cambia de camiseta, mimetiza su ideología, y ahora hasta abogan por el “Primero los pobres”.

Pero saber eso no es precisamente caer en la demagogia; no hay que prometer lo que no se va a cumplir, pues Chiapas –en dónde se ha explotado tanto la pobreza- no genera la riqueza necesaria para salir en un sexenio de sus rezagos, por lo que se debe de dejar en claro que se requiere del varo del gobierno federal, precisando que tampoco tiene lo suficiente como para abatir pendientes sociales reclamados desde sexenios ha, porque por eso la gente luego reclama, exige, y cae en desacato a la ley, engañada por enésima vez, y toma edificios públicos, bloquea carreteras, hace marchas, plantones, y entonces son los revoltosos.

Todos lo sabemos: lo que hay es inevitablemente consecuencia de lo que se hizo bien o mal en lo que va del siglo. Tratarlo de desdibujar el pasado como lo hace la oposición no es posible: ahí están los números, las estadísticas de su paso por el gobierno.

Lo que no se justifica es reiterar ya siendo gobierno, que el pasado es el culpable sin llegar a los culpables: si acusas demuestra y sanciona.

¿Y luego?

No oigo al –ni leo que el- mandatario local hablar mal de los gobiernos del pasado como lo hace la presidenta al modo de AMLO.

No es necesario: la banda, desde el barrio hasta el agro, tiene bastante memoria, y se comprueba en las estadísticas de popularidad de la 4T, Morena y la presidenta, aun el despliegue de la oposición para atacarlos usando para ello a los medios de información afines.

Pero el punto es que aun con todo ese apoyo la oposición no levanta, y hasta se me ocurre que no es porque la gente crea impolutos a la 4T o Morena, sabe que hay corrupción, pues ésta no se elimina por decreto. Pero los cree menos malos que la oposición que, tuvo y bastante tiempo, su momento de gobierno y nada más no la hicieron.

Se viera.

Ellos dejaron la corrupción ramificada, y además la ocultaron a través del silencio de eso medios que hoy usan, los que también, han perdido credibilidad.

Ante eso ¿A cuenta de qué, la banda, les va a hacer caso?

Digo, lo contrario también se viera.