Editorial

30/septiembre/2025

 

Sin duda en todos los estados del país hay ya efectos directos por la determinación migratoria de Donald Trump y que desde luego impacta más que a ningún país a México –muy aparte de los aranceles-, y los efectos serán medibles tanto en los números de los deportados mensuales como en el envío trimestral de las remesas, que han registrado una caída significativa por primera vez en años, con una disminución del 5.5% en los primeros siete meses del año.

Desde que se colocó la frase “No hay más citas hasta nuevo aviso”, en el puente internacional Paso del Norte, los migrantes en espera de atención migratoria perdieron esperanzas.

Pero la decisión no solo queda de aquel lado, sino también en México, pues en el caso de los extranjeros en nuestro país, todas esas personas con el documento de la cita de CBP One –la oficina de EU para trámites migratorios- que podían transitar libremente por México, ahora se canceló.

Nuestros paisanos llevan años trabajando y viviendo en Estados Unidos, y ya padecieron la anterior “era Trump”; o sea que han tenido idea de cómo sortear esta estrategia de deportaciones que según pretende sacar a un millón de migrantes ilegales.

No ha pasado.

Trump hace redadas para detener a los que están trabajando hasta en los acres y fábricas, para tratarlos como delincuentes y eso es genuina xenofobia.

No hay datos que determinen cuanto se ha visto afectada cada entidad, en el caso de Chiapas, es de los estados que recibieron en 2024, remesas por arriba de los 3 mil 103 millones de dólares (https://www.banxico.org.mx/SieInternet/consultarDirectorioInternetAction.do?accion=consultarCuadroAnalitico&idCuadro=CA79), y esta acción en EU se va a resentir, si bajan los envíos, por lo que el tema desde luego es de preocupación para un país con el nuestro, con índices de pobreza que es lo que obliga a la migración de las personas.