El fuero, la reelección y los plurinominales, son temas que han rodeado de siempre a los legisladores federales, y que más que buscar ventajas para la federación, es para ellos, por lo que la ciudadanía lo ve como beneficios que no merecen ya los políticos, así como ven necesario reducir las prerrogativas millonarias para los partidos, de por sí bastantes desprestigiados ante la opinión pública.
¿El porqué del tema?
Por aprobada la reforma judicial, la de la Guardia Nacional y la de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes que detuvieron vía suprema corte de justicia de la nación, dada la reforma a ese poder judicial, luego de la elección todo lo detenido se puede reconsiderar, como se envió al escrutinio público las consideraciones para una nueva iniciativa de reforma Electoral, que ha merecido aceptación popular.
Y es que eso de la reforma electoral no solo es cuestión del INE, sino también de los partidos, que como observamos en lo referente al nepotismo electoral, no están tan democráticos del todo, pero es claro que no tienen el peso político para desafiar a Sheinbaum, con una preferencia por arriba del 70 por ciento, y más luego del cómo manejó con templo lo referente a la visita de Marco Rubio, quien según venía a imponer y llegó a reconocer.
Porque eso es todo: popularidad y confianza, y van a apoyar la postura de la presidenta que es la de la mayoría de los mexicanos: los partidos como el proceso electoral no deben ser tan costosos; tanto dinero contamina a la elección.
No es mentir que los más que llegan a las representaciones populares, no son políticos, sino personajes: instrumentos de los sectores que a través de sus partidos son colocados en posiciones cómodas, como lo son las plurinominales, en aras de hacer parecer plurales a esas cámaras federales o estatales, en la idea de que la voz de los menos se escucha igual que la de los más, aun sirva de poco, pues las mayorías se imponen bajo negociaciones intrabancadas para hacer avanzar los temas controversiales, legislaturas secundarias y programas ya pactados.
El caso es que de darse, le corresponderá a Claudia Sheinbaum esa reforma electoral que le votaron abajo a AMLO, vía suprema corte, y que analizará la legislatura federal, luego de ser consensada con la base que, según, ese legislativo representa.