En medio de encuestas manipuladas, las remesas a la baja, y mucho morbo mediático, a muchos se les va que ya viene el regreso a clases y con ello los gastos de referencia, y en la que los centros escolares no se miden por resolución de las sociedades de padres de familia que no contemplan situación económica, y que tiene en serios predicamentos financieros, porque eso de que se ha recuperado el empleo a niveles de finales de 2019 no es del todo cierto.
Así que en este regreso a clases, los padres de familia tienen que desembolsar unos tres mil 600 pesos en promedio en la compra de útiles escolares, uniformes de día y el deportivo, zapatos de lucir y deporte, obvio la famosa “cuota voluntaria” -porque la SEP irresponsable y sus homólogas estatales no apoya el mantenimiento escolar-, en caso de no haberla aún pagado.
Porque es un pago disfrazado de cuota, pues se impone bajo un supuesto consenso, y su gasto es discrecional, sin un verdadero control administrativo, habiendo en su mayoría centros escolares de más de 300 alumnos -de 10 a 12 salones de clases-, que sí manejan bastantes recursos, pues hay “cuotas” arriba de los 500 pesos, que para muchas familias es alto.
Para alivio de los padres de familia con dos hijos, hoy existen plataformas de ofertas y catálogos en línea que pudiera indicarnos comparaciones de precios, entre lo que usualmente piden en las primarias y secundarias, pues es sabido que por lo general los planteles establecen acuerdos con tiendas, al menos en lo que compete a uniformes, dejando al gusto de los paterfamilias dónde comprar los útiles, que incluye hasta forros para los libros de texto, a veces a exigencia del docente.
Sin embargo, de acuerdo a publicaciones al respecto, se calcula que el 85 por ciento de los mexicanos planificó sus compras y más de la mitad ahorró en las vacaciones para hacer frente a estos gastos, pues son inevitables ante el regreso a clases, para no recibir el impacto del costo global, pues aunque dicen que hay centros escolares que comprensivos solo le cobran a los padres una cuota en vez de dos, en los casos de que asistan hermanos a un mismo plantel, cada uno tiene que usar su uniforme y ahí sí que no hay remedio.