René Delios
Y es que como que se les olvido que Ernesto Zedillo, no solo fue el que comprometió finanzas federales por salvar a los banqueros, sino que también fue él quien envió la reforma para crear la Ley del Sistema del Ahorro para el Retiro, e incrementó las semanas de cotización para aquellos que buscaran retirarse, pero a la vez, la ley de referencia de 1973, dejó de ser y con ello, los nuevos jubilados no alcanzaron desde esa fecha, el cien por ciento de retiro con el último sueldo, y todo quedaba sostenido por su ahorro, y ya no por la cotización directa al IMSS.
O sea, todo a favor del empresariado en perjuicio del trabajador
¿Por qué?
¿No pudo buscarse un equilibrio dentro del neoliberalismo redentor?
Incluso los priistas se ponen aun a defender el Fobaproa, y se les olvida que, con Zedillo, el PRI perdió por primera vez la presidencia de la República, aun se insistiera que podía controlar al entonces IFE, que en esa fecha levantó credibilidad internacional, aparte de que la oposición ganó en varios estados en 2000, incluyendo a Chiapas, en dónde el triunfo fue para el PRD, y todo eso desató una ola de cuestionamientos y acusaciones en contra del ex presidente originario de Mexicali que, también, reformó el judicial al inicio de su mandato, en 1994, y sin consultar a nadie –y nadie se desgarró las vestiduras en esas fechas por eso-, y pocos se acuerdan que, el ejecutivo presentaba las ternas a ministros y magistrados para ocupar las posiciones superiores de los tribunales federales, y nadie los debatía: luego ya ministros y magistrados de la Suprema y derivados, designaban a los jueces a modo en las diferentes salas de circuito, lo que permitió el increíble nepotismo que hay en ese poder, que llegó en algunos casos hasta el 41 por ciento, pero eso pareció nunca y ni parece ahora, alarmar a la oposición férrea en insistir que, la elección judicial de junio pasado si bien legal, es ilegítima por su muy baja participación.
El caso es que se renovó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Tribunales Colegiados de Circuito, Tribunales Unitarios de Circuito, Juzgados de Distrito y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero además, hay Centros de Justicia Penal Federal y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, distribuidos en 29 circuitos judiciales, que pueden abarcar el territorio de una o varias entidades federativas, y los tribunales de circuito -colegiados y unitarios- que son los que ejercen su jurisdicción en esos circuitos.
Es una gran bolsa que generaba miles de millones de pesos anuales -Al cierre de 2024, el 36.3 por ciento de las personas privadas de la libertad en México, las cuales ascendían a 236 mil 773, no tenían una sentencia obsequiada, e incluso hay querellas de años, se acuerdo con los resultados de los Censos Nacionales de Sistemas Penitenciarios en los ámbitos federal y estatal de 2025. Dado a conocer el miércoles-, no para las arcas federales, sino para los propios juzgadores, lo que los corrompió, y esto no dicho por éste escribidor, sino por la opinión pública.
De ahí el pleito, su presupuesto, su millonario ingreso colateral, los casos negociados, la ley manipulada, los criminales libres.
Ahí está la información técnica del INEGI: los tribunales sí son turbios.