La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no debería contestarle a los necios.
No es que se encubra a los expresidentes, sino que, la votación para el juicio a estos impulsada por López Obrador, no alcanzó la votación suficiente, y eso fue lo que explicó. Lo que no se dijo es que al modo de otrora, igual se infla el resultado y se ejerce la acción penal, desoyendo al pueblo de México que, no quiso venganzas.
No tiene caso discutir sobre algo que no lleva a ninguna parte.
Es como cuando señalaban que la reforma judicial fue “un atentado” contra la democracia y la división de poderes en México, o su toma de decisiones, cuando eso fue una votación legal.
Ciertamente muy baja, pero no dudosa, pues en el caso de las elecciones constitucionales, es por mayoría relativa. Es decir, se parte de la elección registrada.
Lo evidente es que la presencia política de cada partido en el país, la determinó el pueblo, que apoya los resolutivos de su presidenta, sino las protestas fueran claras en las plazas públicas y eso no está sucediendo.
El partido de Sheinbaum es mayoría en el legislativo, cuya oposición aun junta, no tiene la presencia requerida al menos para condicionar el avance de la moción que sea, porque el pueblo, contundentemente, no se los permitió.
Todo eso que escriben en diarios, dicen en radio y televisión sobre el atroz régimen que padecemos, no se los cree la gente, y ahí están los seis años pasados en que, de a diario cuestionaron, inventaron, expusieron como cierto todo un caos administrativo, político y social de Morena y la 4T, y no les dio para nada resultados positivos: perdieron.
Y siguen con el mismo método con eso de que en la presente administración, se encubre a expresidentes, y desde luego eso incluye a López Obrador, que es el objetivo de la crítica.