Los mercados internacionales vivieron un “viernes negro” el 4 de abril, con caídas significativas tras la turbulencia del día anterior. El dólar estadounidense se fortaleció, afectando al peso mexicano, que perdió casi un 3% de lo ganado previamente. La Bolsa Mexicana de Valores también sufrió un desplome del 3% en su apertura.
A nivel global, el dólar se recuperó antes de un esperado informe de empleo, mientras que el euro cayó debido a débiles datos industriales en Alemania. Los analistas advierten que las decisiones comerciales de Donald Trump, especialmente con China, podrían desencadenar una desaceleración económica, afectando el gasto de los consumidores y la inversión empresarial. La respuesta de China, imponiendo un arancel del 34% a los productos estadounidenses, intensificó la inestabilidad.
Esta tensión comercial provocó una venta masiva de acciones en Estados Unidos, reduciendo los rendimientos del Tesoro y presionando al dólar. Deutsche Bank alertó sobre el riesgo de una crisis de confianza en el dólar, lo que podría generar un desorden en los mercados de divisas y afectar los flujos de capital globales.