Tubo de ensayo

15/marzo/2025

 

René Delios

 

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación no solo es un ejemplo de lucha gremial, unida, sin matices: integra, a la que no ha logrado subordinar el gobierno federal como sí lo hizo desde sexenio ha, con el sindicato oficial gremial, y por eso vuelve a movilizarse por enésima ocasión, ahora por el retorno al sistema solidario, colectivo e intergeneracional de pensiones, sin AFORE y sin UMA; jubilación digna por años 30 años de servicio, cálculo de pensiones en salarios mínimos, no en UMAS, así como el fortalecimiento a lSSSTE.

 

O sea, está en contra de la reforma de la ley del ISSSTE.

 

Durante el Foro Nacional por la Defensa de la Seguridad Social de los Trabajadores del Estado reiteró la realización de su paro nacional y el plantón en el zócalo para los días 19, 20 y 21 de marzo, para demandar al gobierno de Claudia Sheinbaum el cumplimiento de sus demandas.

 

La presidenta ya les dijo que sí, que habrá negociación.

 

Igual por eso no se suspenderán las clases en todas las escuelas del país, al menos no en Chiapas, y en el caso de Tuxtla llamó la atención que los propios maestros hicieran circular entre los grupos que forman con los padres de familia que, no se suspenderían clases por el plantón de la próxima semana.

 

Hablar de la sección VII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, no es hablar de ese sindicato oficial, sino de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, gremio disidente fundado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas en 1979, y más que la verdad ha sido ejemplo del sindicalismo democrático en México, que como sabemos ha sido asfixiado de dirigentes que se reeligen en sus gremios contaminados por el vicio de la reelección turbia e impositiva.

 

Aun con eso la CNTE se ha ganado todo tipo de señalamientos -algunos lamentablemente justificados-, aunque no está equivocada la óptica laboral pues el magisterio -con grado de licenciatura e incluso maestrías-, tienen un sueldo de miseria en este país, aparte de que hay inconformidad en el pago de jubilaciones y pensiones, cuando el trato para éstos debe ser de primer nivel, en reconocimiento a su trabajo dedicado por y para –que no es lo mismo- la educación.

 

A la sección siete del SNTE se le acusa de que Chiapas tenga una de los índices más bajo de calidad en la educación que, huelga decirlo, no solo ha sido responsabilidad del magisterio como lo han señalado sucesivos gobiernos, pues la ausencia institucional en infraestructura es también lamentable, y tenemos aulas de 40 alumnos y hasta más, en especial en las zonas rurales y semi rurales, siendo cierto que, nuestros maestros no leen a cómo estarían obligados pues lo demanda su oficio, pues eso invariablemente influye en el nivel de la transmisión del conocimiento.

 

Los mentores son claves para el futuro de la entidad, aun haya los que minimizan esa condición; hace 4 décadas se creó la CNTE para integrar varios seccionales del SNTE inconformes con el sindicalismo charro fincado por Jongitud Barrios, y desde entonces con la participación ocho estados e incluso académicos la “Coordinadora”  se fue fortaleciendo y siendo ejemplo no solo de lucha sino de democracia sindical, pues no hay un dirigente nacional, sino que los seccionales con que cuentan en Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Edomex, Nuevo león, Puebla, Chiapas, CDMX, Yucatán, Querétaro, se fue expandiendo hasta tener ya un peso real incluso sobre el propio sindicato oficial que es mera membrete.

 

Esta vez la CNTE llamo a un paro agendado, de tres días, que es desgaste para los convocados, al menos las comisiones que van a la ciudad de México al plantón en el planchón de la plaza de la constitución, en movilizaciones que esperemos no sean criticadas sin sustento pues, el magisterio, tiene razón en su demanda laboral, pues no se entiende cómo el gobierno federal o 4T no solo destina sino que cada año incrementa las “carretadas de dinero” a las pensiones distintas del Bienestar, y no puede hacer lo legal –y lo justo- por sus trabajadores de la educación, para que gocen a buena edad, de una jubilación digna.