Las crónicas de un continuo despertar

14/noviembre/2017

 

Arít León Rodríguez

 

Como si fuera broma, nos encontramos con diputadas que nos hacen quererlas sacar de las curules, de la sociedad, del país.

En plenos uso de sus facultades mentales, -las que sean que tienen- comenzaron a decirle el famosísimo coro que logró que vetaran estadios completos de futbol a otro diputado –Mario Ariel Juárez- que reclamaba el desvío de más de 3, 500 millones de pesos en manos de Eruviel Ávila de la tesorería del Estado de México.

Arlet Mólgora Glover, contadora de profesión –imagine usted- Diputada Local por el I Distrito Electoral Local de Quintana Roo en la XIV Legislatura de ese estado y presidenta de la Comisión de Comisión de Salud y Asistencia Social y  Sara Lati fe Ruiz Chávez, economista y plurinominal de ultima asignación ha sido Diputada Federal en la LX Legislatura, Delegada de la PROFECO en Quintana Roo, Secretaria de Educación y Cultura, Secretaria de Turismo, Secretaria de Planeación y Desarrollo y Subsecretaria de Promoción Económica de su estado.

Ambas priistas.

Con esas credenciales, gritándole a otro diputado excrecencias  verbales, cuando simplemente estaba realizando la labor por la cual esta rentado, y ellas también.

Nefastas de punta a punta de su humanidad, son la muestra de que lo malo permanece. Han trotado de un espacio al otro sin mejorar su propia naturaleza, denostándose ellas mismas y el espacio que están robando a otras mujeres con verdadera capacidad.

Estamos inundadas de mujeres opacas ocupando espacios que deberían destinarse para otras quienes si tienen la capacidad de realizar su trabajo. Esta semana inicia caótica con los dichos y acciones de quienes son la muestra de que ser mujer al frente de espacios políticos requiere un doble compromiso y certeza de lo que se habla y hace.

Martha Palencia directora del Instituto de la Mujer de Durango menciono que algunas mujeres estudian vacuamente, al terminar embarazadas del cholo de la esquina y menciono hasta a algunas estudiantes de un Tecnológico como referencia al tremendo fracaso profesional, social y de status que para ella representa esto, así mismo, como cereza del pastel, dijo que estando pendiente de las necesidades de las mujeres, el sobrepeso es un factor de riesgo serio en la vida de las mujeres y que -ninguna mujer es feliz gorda- ni sana.

Las joyas del sexenio.

 

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